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Reflexión

Es necesario reaprender el amor al prójimo

En una época en la que parece que el mundo se ha olvidado del amor al prójimo y en la que prevalecen el odio y la violencia, bien vale la pena volver la mirada hacia los valores universales.

Sujñani Sokei • 09 septiembre 2026
Es necesario reaprender el amor al prójimo

Es necesario reaprender el amor al prójimo

En una época en la que parece que el mundo se ha olvidado del amor al prójimo y en la que prevalecen el odio y la violencia, bien vale la pena volver la mirada hacia los valores universales. Valores que siempre han existido, pero que parecieran encontrarse, de algún modo, empolvados.


Sujñani Sokei, fundador de la Escuela para el Desarrollo de la Conciencia Trascendente, A.C., y maestro en la Escuela de Conciencia Evolutiva de Realización, se ha dado a la tarea de reenseñar a las personas aquello que denomina “los nuevos valores humanos”.


“El ser humano no está plenamente consciente de lo que son los valores humanos. Los tradicionales incluyen el amor, la compasión, la paz, la verdad, la honestidad y todas aquellas cualidades humanas que son nobles, justas y deseables. Sin embargo, la humanidad no ha logrado realizarlos por completo, porque existen dos tipos de valores: los conceptuales y los reales.

“Los valores conceptuales, como el amor, la paz, la compasión, la honestidad, la verdad y el honor, están en desuso. Es difícil sostener un valor cuando éste exige de la persona sacrificio, esfuerzo y entrega. Vivir realmente de acuerdo con aquello que uno considera importante requiere compromiso”.


Sokei agrega:


“Es difícil encontrar personas verdaderamente honestas e íntegras. Podemos ser honestos en nuestras ideas, pero no en nuestros actos, o viceversa. Decimos que debemos cultivar la verdad y enseñarla a los niños, pero quien dice la verdad suele encontrarse en desventaja. La verdad parece no tener lugar en nuestra sociedad, y la honestidad tampoco. Muchas veces, quien es honesto termina perdiendo”.


Respecto a los valores reales, explica:


“Son aquellos que, como el diamante, no valen por su peso o por su tamaño, sino por su propia naturaleza. Son valiosos en sí mismos. Un ejemplo de ello es la vida.


“En el brillo que nace de la vida existen valores que el ser humano aún no ha alcanzado a ver plenamente. Son aquellos que le permiten crear su mundo y desarrollar una nueva visión de aquello que antes ni siquiera imaginaba”.

Las circunstancias

“Aunque los valores siempre han existido, actualmente el ser humano comienza a estar más consciente de su presencia y de su importancia. Un ejemplo de ello es la vida misma.


“No sabes realmente cuánto vale la vida hasta que un médico te dice que te quedan seis meses. Probablemente sólo ante una situación semejante descubras que has vivido en vano, que has desperdiciado gran parte del tiempo que tuviste, que no le has dado calidad a tu existencia o que no la has disfrutado intensamente.


“Con frecuencia, la sociedad ve la vida simplemente como la acumulación de experiencias”.

¿Qué es la vida?

“La vida es la plataforma en la que existen los deseos, los sueños, las esperanzas, los valores, los conceptos, los ideales y las creaciones.


“Si tienes vida, tienes lo más valioso que existe.

“Tu valor como persona no depende de cómo te ves. La mujer puede apegarse a la idea de que, siendo hermosa, obtendrá aquello que desea o conquistará al ser que ama. Pero la juventud no dura para siempre. Antes de darte cuenta, tendrás que despedirte del mundo.


“El hombre, por su parte, suele otorgarle valor a la vida en función de lo que posee: ‘¿Cuánto tienes? ¿Cuánto vales?’. Pero eso tampoco es definitivo. Hoy puedes tenerlo todo y mañana quizá no.

“Los intelectuales, o los locos como yo, pueden pensar que el valor de su vida radica en aquello que saben. Pero tampoco eso es permanente; basta un golpe para que puedas olvidar lo aprendido”.


Y continúa:


“La vida no puede depender del valor que las personas le atribuyen a esas cosas. Sin ella, ¿de qué serviría todo lo que sabes?

“Nunca sabrás nada que supere aquello que quizá en este instante estás despreciando: la vida misma.

“Es el regalo más grande que existe y el valor supremo.


“Si la gente pudiera descansar en ese valor inamovible que es la existencia, sería dueña del mundo entero.

Tu valor infinito y milagroso es porque vives”.


Sujñani Sokei ha dedicado muchos años a la meditación, la reflexión y la disciplina mental y física. En ese recorrido, afirma haber llegado a un estado que él mismo describe, con cierta ironía, como una forma de “demencia”.

“Mi demencia consistió en darme cuenta de algo que era completamente obvio ante mis ojos y ante mi manera de observar lo que el mundo expresa, pero que, sin embargo, los demás parecían no percibir.


“A partir de ese momento hablo sin otra autoridad que mi propia experiencia, intentando compartir esta visión.

“Los valores se encuentran en el corazón de todo ser viviente. Por eso, en mis conferencias sólo busco una manera de participar, presentando una opción, una oportunidad, una alternativa entre las muchas que actualmente existen.


“Para mí es claro que el ser humano tiene valores conceptuales a los que intenta someterse y por los que tiene que luchar para darle sentido a su existencia. Sin embargo, muchos de esos valores se encuentran en desuso dentro de nuestra sociedad”.

El propósito que persigue Sujñani Sokei es sencillo en su formulación, aunque profundo en sus implicaciones: que las personas puedan vivir en paz y ser felices.


“Todo aquel que tenga el deseo de sentirse libre y feliz encontrará la respuesta dentro de sí mismo.

“Busco que en México las personas puedan contemplar esta perspectiva y entender que necesitamos educar nuestra manera de interpretar el mundo.


“Urge un cambio en nuestra forma de pensar, porque hasta este momento aquello que hemos llamado importante, valioso y sabio no nos ha resultado suficiente. Eso es evidente”.


Más de 12 mil personas han asistido a las conferencias impartidas por el maestro Sokei en distintas ciudades de la República Mexicana, donde se han abierto escuelas en lugares como el Distrito Federal, Guadalajara, Tijuana y Mexicali, con planes de expansión hacia San Diego, California.


De acuerdo con esta propuesta, desde una primera charla la persona puede comenzar a experimentar un cambio en su manera de observarse y de interpretar su realidad.


Finalmente, Sokei comentó que se encontraba trabajando en la preparación de un libro y diversos ensayos, con la intención de ofrecer nuevas alternativas de reflexión a través de la lectura.